Mi Gran Boda
Mi Gran Boda : La revista de los novios
Páginas de bodas

Los invitados

Que la boda sea íntima con pocos invitados, los más allegados, o se convierta en tropel de asistentes, es un aspecto importante a decidir por varios motivos:

- Costes
- Organización
- Elección de templos, recintos y salas de banquete por tamaño

Para saber a quien invitar los novios pueden realizar a groso modo una suma por encima de los diferentes grupos de invitados: familia, amigos y relacionados con el trabajo. De esta forma se podrá marcar un número de invitados a reducir o a mantener (porque seguro que faltan invitados que no han tenido en cuenta).

Para reducir los asistentes, bien porque la lista sería interminable, o bien porque se desea una boda íntima con pocos invitados en la que predomine el contacto entre novios y participantes que un enlace con más de 250 personas no permitiría, se puede escoger algún método como:

- Fijar un grado de consanguinidad máximo
- Filtrar amigos por contacto y amistad real
- Excluir a los compañeros de trabajo que no sean del mismo departamento
- No invitar a los que no residen en la localidad

Pero estos criterios siempre deben ser abiertos a excepciones como el director o el de jefe de personal, un primo con el que se tiene amistad o un amigo de la infancia que sería imperdonable no invitar.

Si aún así la lista resultante es demasiado grande, ya es necesario cortar por lo sano e invitar a los familiares más directos, a los compañeros de trabajo con más amistad y seleccionar a los amigos más próximos sin concesión a conocidos.

Los compromisos que como su propio nombre indica, suelen ser inevitables de invitar se eliminarán si la boda se reduce a la familia, una buena excusa para filtrar directamente y reducir el número a lo mínimo posible.

Siempre es duro rechazar, o no invitar, a personas que creen incluidas en la lista por derecho propio, aunque equivocadamente. Pero peor es arruinar la boda, si no puede pagarse, o no caben en un determinado templo o recinto.

Respecto a los regalos, se adecuarán a las necesidades de los novios: no es lo mismo que cuenten con un hogar vacío que con la casa ya montada, o que tengan que pagar un préstamo o no. Por tanto, es mejor advertir a los invitados de los deseos de regalos antes de encontrarse con obsequios innecesarios.

Las invitaciones se de boda enviarán al menos con dos o tres meses de antelación para que los invitados puedan hacer sus planes convenientemente. El mes anterior es conveniente que las asistencias estén confirmadas, por lo que los novios deberán ponerse en contacto con aquellas personas que aún no han declarado sus intenciones de acudir o no al evento.

Volver a portada