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¿Cómo
quieres tu boda?
Cuando
los novios se prometen, es decir, deciden casarse, surgen mil preguntas
y decisiones sobre las características de la boda, el desarrollo
de la ceremonia, los invitados, la decoración, el menú,
etc.
Antes
de organizar nada, hay que tener clara la visión global de
la boda:
-
religiosa, civil o por ayuntamiento
- época de la boda y momento del día
- grado de sofisticación
- globalidad de look de la boda: la idea que se quiere transmitir
Otros
aspectos con más detalle con suficiente anticipación:
-
Look y vestidos de los novios
- A quién invitar
- Lista de bodas
- Sitios de celebración de la boda
- Música
- Fotografía y vídeo
- Invitaciones
- Papeleo
Lo
más importante y lo primero de todo es hacerse una idea de
la idea global de la boda, de la sensación a causar. Esto
se puede basar en colores, decoración, sofisticación,
atuendo de los invitados, sobriedad, intimidad, etc. Así,
partiendo de una idea o una característica global podemos
ir tomando las decisiones.
Por
ejemplo si decidimos que la boda esté inspirada en el mar,
toda la decoración podrá ser azul, el menú
con mayoría de pescado, y los novios con algo característico
marítimo. O si queremos elegancia, las flores deberán
ser sencillas y blancas, el restaurante con camareros conjuntados
y la mesa bien decorada. Por si contrario si queremos una boda íntima
y sobria, todo será sencillo y minimalista.
Para
que todo tenga armonía y nada desentone se debe planificar
al máximo cada detalle, por muy sencilla que queramos que
sea. Incluso cuando los invitados se puedan contar con los dedos
de la mano, un día tan especial debe tener un conjunto y
una sensación. Ese día siempre será recordado,
sobre todo por los novios
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